Jueves después de la Epifanía del Señor Ciclo B

Evangelio según

San Lucas 4, 14-22

14 Jesús regresó a la región de Galilea, en el poder del Espíritu Santo y se hablaba de Él por toda esa región.

15 Él enseñaba en las sinagogas de ellos y era alabado por todos.

16 Jesús fue a la ciudad de Nazaret, donde había crecido, y el sábado, según su costumbre, fue a la sinagoga y se levantó para leer. 17 Le dieron el libro del profeta Isaías, y abriendo el libro, encontró el lugar donde estaba escrito:

18 “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para traer la buena noticia a los pobres y me envió a anunciar la libertad a los prisioneros, la vista a los ciegos, para liberar a los oprimidos 19 y anunciar que ha llegado el año favorable del Señor” (Isa 61:1-2; 58:6).

20 Jesús cerró el libro, se lo entregó al ayudante de la sinagoga y se sentó. Todas las personas allí estaban mirando a Jesús sin apartar la vista sobre Él. 21 Entonces comenzó a decirles: “Hoy se ha cumplido esta Escritura en sus oídos”.

22 Todos hablaban bien de Jesús y se maravillaban de las palabras llenas de gracia que salían de su boca, y decían: “¿No es éste el hijo de José?”

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Solemnidad de la Epifanía del Señor Ciclo B

Evangelio según

San Mateo 2, 1-12

1 Jesús nació en la ciudad de Belén en la región de Judea cuando Herodes era rey de la tierra de Israel. En ese momento, algunos hombres sabios vinieron del oriente hacia Jerusalén. 2 Ellos preguntaban: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Vimos su estrella en el oriente y vinimos a adorarlo”.

3 Cuando el rey Herodes escuchó esto, se preocupó mucho, al igual que todo el pueblo de Jerusalén. 4 Entonces Herodes reunió a los principales sacerdotes y a los maestros de la Ley, y les preguntó dónde iba a nacer el Mesías. 5 Ellos le respondieron: “En la ciudad de Belén, en la región de Judea, porque así ha sido escrito por el profeta: 6 “Tú, Belén, de la tierra de Judá, para nada eres la más pequeña entre las principales ciudades de Judá, porque de ti saldrá un líder quien guiará a mi pueblo, Israel” (Miq 5:2).

7 Entonces Herodes llamó a los visitantes del oriente a una reunión secreta para preguntarles la hora exacta en que apareció la estrella. 8 Luego los envió a Belén con la siguiente orden: “Vayan y encuentren la información correcta sobre el niño; y cuando lo encuentren, avísenme para que también yo vaya a adorarlo”.

9 Después de haber escuchado al rey, se pusieron en marcha. En el camino vieron la estrella, la misma que habían visto en el oriente. Ella se adelantó a ellos y se detuvo encima de donde estaba el niño. 10 Cuando vieron la estrella, se llenaron de una inmensa alegría. 11 Entrando en la casa, vieron al niño con María, su madre, y arrodillándose ante Él, lo adoraron. Luego abrieron sus cofres y le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.

12 Después en un sueño Dios les indicó que no volvieran a hablar con Herodes. Entonces volvieron a su tierra por otro camino.

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Miércoles después de la Epifanía del Señor Ciclo B

Evangelio según

San Marcos 6, 45-52

45 Poco después, Jesús ordenó a los discípulos que se subieran a la barca y se fueran a la aldea de Betsaida en el otro lado del lago mientras despedía a la gente. 46 Después de despedirse de los discípulos, Jesús subió a una montaña para rezar allí. 47 Cuando llegó la noche, la barca estaba en medio del lago, y Jesús estaba solo en tierra. 48 Vio que los discípulos remaban con fatiga porque el viento soplaba contra ellos y, en la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el agua, ya que quería pasar delante de ellos.

49 Cuando lo vieron caminando sobre el agua, los discípulos pensaron que era un fantasma y comenzaron a gritar. 50 Todos estaban aterrorizados de lo que vieron. Pero inmediatamente Jesús les habló, diciendo: “¡Ánimo, soy yo! ¡No tengan miedo!”

51 Luego se metió en la barca con ellos y el viento se calmó. Los discípulos estaban completamente atemorizados. 52 Porque sus mentes estaban cerradas, y no habían entendido el milagro de los panes.

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Feria del Tiempo de Navidad Ciclo B [ Enero V ]

Evangelio según

San Juan 1, 43-51

43 Al día siguiente, Jesús decidió ir a la región de Galilea y encontró a Felipe. Jesús le dijo: “¡Sígueme!”

44 Felipe era de Betsaida, donde también estaban Andrés y Pedro. 45 Felipe, entonces, fue a buscar a Natanael y le dijo: “Encontramos aquel sobre quien Moisés escribió en el Libro de la Ley y sobre quien también escribieron los profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José”.

46 Natanael le dijo: “¿Puede salir algo bueno de Nazaret?” Felipe le respondió: “¡Ven a ver!”

47 Cuando Jesús vio venir a Natanael, dijo de él: “Allí está un verdadero israelita, un hombre verdaderamente sincero”.

48 Entonces Natanael le preguntó a Jesús: “¿De dónde me conoces?” Jesús respondió: “Antes de que Felipe te llamara, ya te había visto sentado debajo de la higuera”.

49 Entonces Natanael exclamó: “Rabí, ¡Tú eres el Hijo de Dios! ¡Tú eres el rey de Israel!”

50 Jesús le respondió: “¿Me crees solo porque dije que te vi debajo de la higuera? Verás cosas más grandes que estas.

51 Y les dijo: “ciertamente les digo que verán el cielo abierto y los ángeles de Dios que suben y bajan sobre el Hijo del Hombre”.

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Feria del Tiempo de Navidad Ciclo B [ Enero V ]

Evangelio según

San Marcos 6, 34-44

34 Cuando Jesús bajó de la barca, vio a la multitud y se compadeció de ellos porque parecían ovejas sin pastor. Y comenzó a enseñar muchas cosas.

35 Al atardecer, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: “Es tarde, y este lugar está desierto. 36 Despide a estas personas para que vayan a los lugares y aldeas cercanas y compren algo de comer”.

37 Pero Jesús les respondió: “Ustedes, denles de comer”. Ellos le dijeron: “¿Para comprar pan para todas estas personas, necesitaríamos el salario de más de seis meses?”.

38 Jesús les preguntó: “¿Cuántos panes tienen? Vayan y vean”. Los discípulos al enterarse, le dijeron: “Tenemos cinco panes y dos peces”.

39 Entonces Él mandó a las personas que se sentaran en grupos sobre la hierba verde. 40 Todos se sentaron en grupos de cien y de cincuenta. 41 Luego Jesús tomó los cinco panes y los dos peces, miró al cielo, partió los panes y se los iba dando a los discípulos para que los repartieran entre la gente. Y de igual forma repartió los dos peces entre todos. 42 Todos comieron y quedaron satisfechos. 43 Reunieron doce canastas llenas de trozos de pan y de pescado. 44 Los que comieron los panes eran cinco mil hombres.

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Feria del Tiempo de Navidad Ciclo B [ Enero IV ]

Evangelio según

San Juan 1, 35-42

35 Al día siguiente, Juan estaba allí nuevamente con dos de sus seguidores, 36 y cuando vio pasar a Jesús, dijo: “¡Ahí está el Cordero de Dios!” 37 Cuando los dos discípulos de Juan oyeron esto, siguieron a Jesús. 38 Jesús, volteándose, vio que lo seguían y les preguntó: “¿Qué están buscando?” Ellos le dijeron: “Rabí, que significa ‘maestro’, ¿dónde vives?”.

39 Él les dijo: “vengan y vean”. Entonces ellos fueron, vieron dónde vivía Jesús y se quedaron con Él el resto del día. Esto sucedió alrededor de las cuatro de la tarde.

40 Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos hombres que habían escuchado a Juan hablar sobre Jesús y, por tanto, lo habían seguido. 41 Lo primero que hizo Andrés fue buscar a su hermano Simón y le dijo: “Encontramos al Mesías, que significa: el Cristo”.

42 Entonces Andrés llevó a su hermano a Jesús, y mirándolo, Jesús dijo: “Tú eres Simón, hijo de Jonás, pero de ahora en adelante tú serás llamado Cefas, que quiere decir Pedro”.

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Feria del Tiempo de Navidad Ciclo B [ Enero IV ]

Evangelio según

San Mateo 4, 12-17.23-25

12 Cuando Jesús supo que Juan había sido arrestado, fue a la región de Galilea. 13 No se quedó en Nazaret, sino que se fue a vivir a la ciudad de Cafarnaúm, junto al lago de Galilea, en las regiones de Zabulón y Neftalí. 14 Esto sucedió para que se cumpliese lo que el profeta Isaías había dicho:

15 “Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del río Jordán, ¡Galilea, donde viven los paganos! 16 El pueblo que vivía en la oscuridad vio una gran luz; para aquellos que permanecían en la oscura región de la muerte, una luz amaneció para ellos” (Isa 9:1.2)

17 Desde entonces, Jesús comenzó a predicar y a decir: “¡Conviértanse porque el Reino de los Cielos está cerca!”

18 Jesús estaba caminando por el lago de Galilea cuando vio a dos hermanos: Simón, también llamado Pedro y Andrés, su hermano. Estaban echando las redes en el lago porque eran pescadores. 19 Jesús les dijo: “Síganme y los haré pescadores de personas”. 20 De inmediato dejaron las redes y lo siguieron.

21 Un poco más adelante, Jesús vio a otros dos hermanos: Santiago (Jacobo), el hijo de Zebedeo, y Juan, su hermano, estando en la barca con su padre, Zebedeo, arreglando sus redes. Jesús los llamó. 22 De inmediato, dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron.

23 Jesús caminaba por Galilea, enseñando en las sinagogas, predicando la buena noticia del reino y sanando las enfermedades y dolencias de la gente. 24 Su fama se extendió por toda Siria, por eso le traían personas que sufrían diversas enfermedades y todo tipo de males, es decir, endemoniados, epilépticos y paralíticos, y Él los curaba. 25 Lo seguían grandes multitudes de Galilea, de la Decápolis, región de las Diez Ciudades, de Jerusalén, de Judea y de las regiones al este del río Jordán.

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Domingo II después de Navidad Ciclo B

Evangelio según

San Juan 1, 1-18

1 Al principio ya existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios y Dios era la Palabra. 2 Desde el principio, la Palabra estaba con Dios. 3 A través de la Palabra, Dios hizo todas las cosas, y nada de lo que existe fue hecho sin la Palabra. 4 En la Palabra estaba la vida, y esa vida era la luz para todas las personas. 5 La luz brilla en la oscuridad, y la oscuridad no ha logrado apagarla.

6 Hubo un hombre llamado Juan, que fue enviado por Dios 7. Él vino como testimonio para dar pruebas de la luz con el fin que todos pudieran creer por medio de él. 8 Juan no era la luz, pero vino para dar testimonio de la luz, 9 la luz verdadera que venía al mundo para iluminar a todas las personas.

10 La Palabra estaba en el mundo, y a través de Ella el mundo fue hecho, pero el mundo no la reconoció. 11 El que es la Palabra vino a los suyos, pero su propio pueblo no lo recibió. 12 Pero a todos los que lo recibieron, los que creyeron en su nombre, Él les dio el derecho de convertirse en hijos de Dios. 13 Ellos no nacieron de la sangre ni por medios naturales de la voluntad humana, sino de Dios.

14 La Palabra se hizo ser humano y vivió entre nosotros, y nosotros contemplamos su gloria, como la gloria del único Hijo del Padre que está lleno de gracia y verdad.

15 Juan  dio testimonio sobre Él y anunció diciendo: “Éste es de quien dije: El que viene después de mí ha llegado a ser más importante que yo, porque antes de que yo naciera Él ya existía”.

16 Porque todos hemos tomado de su abundancia, bendiciones sobre bendiciones, 17 ya que la Ley fue dada a través de Moisés, pero la gracia y la verdad vinieron a través de Jesucristo. 18 Nadie ha visto a Dios, solo el único Hijo que está junto al Padre, es quien nos lo ha dado a conocer.

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Domingo de la Solemnidad de la Epifanía Ciclo B

Evangelio según

San Mateo 2, 1-12

1 Jesús nació en la ciudad de Belén en la región de Judea cuando Herodes era rey de la tierra de Israel. En ese momento, algunos hombres sabios vinieron del oriente hacia Jerusalén. 2 Ellos preguntaban: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Vimos su estrella en el oriente y vinimos a adorarlo”.

3 Cuando el rey Herodes escuchó esto, se preocupó mucho, al igual que todo el pueblo de Jerusalén. 4 Entonces Herodes reunió a los principales sacerdotes y a los maestros de la Ley, y les preguntó dónde iba a nacer el Mesías. 5 Ellos le respondieron: “En la ciudad de Belén, en la región de Judea, porque así ha sido escrito por el profeta: 6 “Tú, Belén, de la tierra de Judá, para nada eres la más pequeña entre las principales ciudades de Judá, porque de ti saldrá un líder quien guiará a mi pueblo, Israel” (Miq 5:2).

7 Entonces Herodes llamó a los visitantes del oriente a una reunión secreta para preguntarles la hora exacta en que apareció la estrella. 8 Luego los envió a Belén con la siguiente orden: “Vayan y encuentren la información correcta sobre el niño; y cuando lo encuentren, avísenme para que también yo vaya a adorarlo”.

9 Después de haber escuchado al rey, se pusieron en marcha. En el camino vieron la estrella, la misma que habían visto en el oriente. Ella se adelantó a ellos y se detuvo encima de donde estaba el niño. 10 Cuando vieron la estrella, se llenaron de una inmensa alegría. 11 Entrando en la casa, vieron al niño con María, su madre, y arrodillándose ante Él, lo adoraron. Luego abrieron sus cofres y le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.

12 Después en un sueño Dios les indicó que no volvieran a hablar con Herodes. Entonces volvieron a su tierra por otro camino.

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Feria del Tiempo de Navidad Ciclo B [ Enero II ]

Evangelio según

San Juan 1, 19-28

19 Los líderes judíos enviaron algunos sacerdotes y levitas desde Jerusalén para preguntarle a Juan: “¿Quién eres tú?”, y éste es el testimonio de Juan:

 20 Él declaró claramente y no negó, sino confesó: “Yo no soy el Mesías”.

21 Le preguntaron de nuevo: “¿Entonces, eres tú Elías?”. Él dijo: “¡No soy!”. Ellos preguntaron otra vez: “¿Eres el Profeta que estamos esperando?” Juan respondió: “No”.

22 Entonces le dijeron: “Dinos pues quién eres para que podamos responder a quienes nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?”

23 Juan respondió como dijo el profeta Isaías: “Yo soy la voz que grita en el desierto: hagan recto el camino del Señor” (Isa 40:3).

24 Los que habían sido enviados de los fariseos, 25 le preguntaron: “Si no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta que estamos esperando, entonces ¿por qué bautizas?”

26 Juan les respondió: “Yo bautizo con agua, pero en medio de ustedes hay alguien que no conocen. 27 Él viene después de mí, pero no soy digno de desatar las correas de sus sandalias”.

28 Esto sucedió en el pueblo de Betania, al otro lado del río Jordán, donde Juan estaba bautizando.

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